Τί ἡδέως μανθάνεις;

Continuamos aprendiendo griego con el telón de fondo del sistema de enseñanza en la Atenas clásica. En primer lugar, repasamos con preguntas fáciles el vocabulario de la escuela que ya hemos aprendido.

Con unos breves textos ofrecemos nueva información, nuevo vocabulario y repasamos la flexión de los masculinos de la primera declinación. Seguidamente contestamos unas preguntas referidas a cada uno de los textos que acabamos de leer para evaluar la comprensión lectora.

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Preparamos como ejercicio de comprensión y expresión un diálogo a partir de preguntas y respuestas que tengan una estructura sintáctica sencilla. Se trata de que los alumnos puedan componer frases cortas y gramaticalmente correctas con el uso repetitivo de estructuras (por ejemplo, el uso del acusativo como complemento del verbo y del nominativo con el verbo εἰμι).

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Para asimilar los nuevos contenidos, realizamos unos ejercicios, el primero de ellos tendente a repasar el vocabulario y las expresiones nuevos.

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En un segundo ejercicio, el objetivo es ordenar las frases que encontramos desordenadas. La clave está en comprender los adverbios y expresiones temporales, que secuencian la acción, y en la distinción entre las construcciones de παρά + Ac. (lugar a dónde) y παρά + Dat. (lugar en dónde). Fijamos así, además del léxico contextualizado, otros conocimientos trabajados a lo largo de la unidad (declinación de los masculinos de la primera declinación, preposición μετά + Ac., etc).

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El siguiente ejercicio de comprensión lectora está diseñado para que los alumnos asignen un adjetivo a los enunciados sobre situaciones propias del contexto escolar.

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Un último ejercicio nos servirá para fijar nuevas expresiones a través de la identificación de imágenes.

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Y, como no podría ser menos, al acabar el tema sería oportuno que los alumnos escribieran un pequeño texto en el que narraran,por ejemplo, “un día en la vida del estudiante”.

No dejamos de insistir en la conveniencia de alternar actividades diversas que nos sirvan para evaluar no solo la comprensión lectora, sino también la comprensión oral y la expresión oral y escrita.

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ἐν τῷ διδασκαλείῳ

Una vez que conocemos los paradigmas básicos de las dos primeras declinaciones, seguimos avanzando y presentamos los nombres masculinos de la primera declinación en –ης, como μαθητής. Para comenzar, introducimos algunos términos relacionados con el mundo de la educación en la antigua Grecia, que será el tema cultural que destacaremos en las próximas lecciones, y presentamos una escena sencilla en que el maestro habla con un alumno.

Después de leer y entender el texto, los alumnos contestan por escrito a unas preguntas sobre la información contenida en la escena.

9.1

Seguimos leyendo sobre la instrucción en la Atenas clásica y asimilamos vocabulario nuevo fácilmente deducible por el contexto y por pertenecer a la familia léxica de terminología que ya sabemos.

9.2

Y proponemos un ejercicio para trabajar las expresiones que hemos aprendido y ponerlas en su contexto. Se trata de ofrecer esas expresiones junto a unas viñetas con los bocadillos en blanco, en los que se deberán insertar las expresiones correctas.

9.3

Repasamos el nuevo paradigma morfológico que hemos aprendido, poniéndolo en relación con los que ya conocíamos:

9.4

Y, finalmente, realizamos un ejercicio para acabar de discernir en su contexto el significado del vocabulario adquirido, tachando el sintagma que semánticamente no se adecua a la frase.

9.5

ἐπὶ τὸ δεῖπνον

Como ya conocemos el acusativo y también hemos aprendido a expresar el lugar “en dónde” (ἐν, ὑπό, παρά + dativo) y “de dónde” (ἐκ, ἀπό + genitivo), es hora de dar un paso más y tratar la expresión de la dirección, el lugar “a dónde” (εἰς, πρός, ἐπί + acusativo).

En primer lugar, presentamos un escueto diálogo y unas preguntas al respecto, para tratar de diferenciar la expresión de los tres tipos de lugar, incidiendo en los adverbios interrogativos, en el valor semántico de las preposiciones y en el caso de los sustantivos.

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Una vez introducidos los conceptos, realizamos una dinámica oral con los alumnos consistente en dar órdenes que han de ejecutar en el aula, del tipo ἐλθὲ/ἔλθετε ἐκ τῆς τραπέζης πρὸς τὴν θύραν, repasando a la vez vocabulario ya aprendido o incorporando nuevas palabras en caso de considerarlo necesario.

Es importante que los estudiantes memoricen determinadas secuencias sintácticas por el uso, y por eso la continua repetición de determinadas expresiones ayuda a fijar esas secuencias en la memoria. Merece, por tanto, la pena invertir tiempo en la interacción oral ya desde el principio de la tarea.

Con las dudas resueltas y los conocimientos afianzados, leemos un texto en el que insistimos en las construcciones de lugar, al tiempo que presentamos el valor semántico de los verbos de movimiento con preverbios. También nos da pie a hablar sobre la institución del simposio en la Grecia clásica. Seguidamente realizamos un ejercicio de comprensión lectora con preguntas sobre el texto para que respondan con las expresiones correspondientes y con la ayuda visual de las imágenes al margen.

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Hacemos ejercicios de afianzamiento de estos conceptos, como por ejemplo de elección múltiple…

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… y, por último, de expresión escrita. En este caso aprovechamos los anteriores ejercicios de elección múltiple para proponer dos opciones: describir un viaje por las ciudades de Grecia o un itinerario por una ciudad griega. De nuevo rescatamos por campos léxicos vocabulario ya aprendido para repasarlo.

ὁρᾷς τὴν οἰκίαν μου;

Continuamos nuestro periplo por los vericuetos de la lengua griega viendo cómo podía ser la casa de un ciudadano ateniense de cierto nivel socioeconómico. Presentamos una sencilla imagen con las estancias más representativas de la casa y un pequeño diálogo al respecto. Utilizamos el verbo ὁράω para repasar los verbos en –αω, que hemos estudiado en último lugar, e introducir el objeto afectado por la acción del verbo en acusativo en singular.

9.1

Entablamos una conversación con los alumnos con una serie de preguntas sobre la imagen y las estancias, siguiendo el modelo del diálogo. Hacemos hincapié en que con este verbo cambian tanto el artículo como los sustantivos que constituyen el objeto afectado.

Para reforzar el diferente uso del nominativo y el acusativo e insistir en el aprendizaje de vocabulario, hacemos el siguiente ejercicio de completar huecos:

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Luego leemos un texto en el que aparecen este tipo de distinciones entre los usos del nominativo y el acusativo. Una mujer griega nos explica cómo es su casa y cómo su situación social estaba ligada a ella, lo cual nos da pie a tratar el tema de la situación de la mujer en la Grecia antigua.

9.3

También hacemos que los alumnos se expresen oralmente contestando a las siguientes preguntas:

9.4

Después de presentar más vocabulario relativo a la casa (muebles, etc.) realizamos el siguiente ejercicio cambiando el número gramatical del acusativo de singular a plural y familiarizándonos con otros verbos que rigen un acusativo.

9.5

En estos momentos en cuando a muchos profesores les invade la duda de si explicar qué son los verbos transitivos y la función sintáctica de complemento directo, pero no es necesario si los alumnos entienden ese funcionamiento concreto de la lengua griega, flexiva como es. El hecho de estudiar también latín les ayudará a comparar ambos idiomas y entender mejor los dos.

En el caso de que algún estudiante llegue a sus propias conclusiones sobre la relación entre el caso acusativo y la función de complemento directo, tanto mejor, pero no es un requisito indispensable el análisis sintáctico permanente para entender los textos.

Como colofón, podemos pedir a los alumnos que describan de manera oral imágenes de casas, antiguas o modernas, y finalmente elaborar por escrito una sencilla descripción de su propia casa haciendo uso de los recursos aprendidos, en especial los verbos ἔχω y ὁράω con acusativo y los verbos εἰμι y ἔνειμι con nominativo.

Ἐν τῇ ἀγορᾷ

Nos disponemos a recordar el uso del dativo con la preposición ἐν, al tiempo que añadimos otras dos preposiciones (παρά y ὑπό) y los adverbios ἄνω y κάτω. De esta manera, aprendemos a situar objetos o personas en el espacio de una manera sencilla y reforzamos el uso del dativo con preposición de forma oral.

8.1

Después de haber practicado oralmente, es conveniente realizar ejercicios escritos en los que los alumnos tengan que discriminar las desinencias del dativo, tanto en singular como en plural y en los tres géneros, tras estas preposiciones. Igualmente les ha de quedar clara la diferencia entre los conceptos de adverbio y preposición, evidentes en el uso diferenciado de κάτω y ὑπό.

Continuamos con más conceptos espaciales, en este caso los adverbios ἐνθάδε, ἐνταῦθα, ἐκεῖ, y aprovechamos la coyuntura para explicar elementos de realia relacionados con la vida griega en la época clásica: el ágora, la situación de la mujer, etc. Para ello hemos elaborado un pequeño texto con el apoyo de una imagen que ayude a deducir el significado de las nuevas palabras que van apareciendo:

8.2

Reforzamos seguidamente los nuevos conceptos con un sencillo ejercicio de completar huecos. De esta manera tratamos la comprensión lectora –los alumnos deben encontrar en el texto anterior la información pertinente– y repasamos algunos contenidos gramaticales (uso del dativo con ἐν y del genitivo con ἀπό; principales partículas y pronombres  interrogativos: ποῦ, πόθεν, ποῖος, πόσος, ἆρα).

8.3

Es un buen momento para que los alumnos realicen algún tipo de ejercicio escrito de creación (una sencilla redacción descriptiva, por ejemplo), en la que utilicen las nuevas herramientas de que disponen (preposiciones y adverbios de lugar, vocabulario, etc.). Sería una buena idea que la redacción versara sobre lugares reales y cercanos a ellos.

Χρὴ μὴ βοᾶν

Una vez que se han trabajado en clase los verbos εἰμι, temáticos y “contractos” en –έω y –άω (los verbos en -όω, por su mayor complejidad y menor frecuencia, los dejamos para un nivel más avanzado), repasamos los verbos en –άω con un ejercicio:

No creemos necesario –al contrario, supone a nuestro entender una información de fonética histórica no adecuada al nivel del alumnado- la explicación del complejo sistema de contracciones del verbo griego. Los alumnos pueden aprenderlos como una especie de sistema de conjugaciones que les será más familiar por la similitud con el español u otras lenguas románicas. Hay que destacar que la correcta acentuación (sobre todo en la expresión oral) ayuda sobremanera a fijar la pertenencia de los distintos verbos a uno u otro paradigma.

Y a continuación pasamos a explicar el uso del infinitivo de todos los verbos aprendidos en expresiones de obligación con δεῖ y χρή.

Practicamos la perífrasis de obligación con infinitivo haciendo los siguientes ejercicios:

Finalmente hacemos un ejercicio de recapitulación sobre la morfología de los verbos en presente de indicativo y en infinitivo:

 

πόθεν ἥκεις;

Una vez que ya conocemos el genitivo de la primera y segunda declinaciones, pasamos a estudiar su uso con preposiciones, en concreto con ἀπό y ἐκ (ἐξ), que expresan la procedencia (el lugar de dónde), a diferencia del dativo con ἐν, que expresa la ubicación (lugar en dónde). Introducimos el tema con un sencillo diálogo y, como de costumbre, el apoyo iconográfico.

6.1

Recapitulamos la morfología del genitivo, ahora en su uso preposicional, mediante una tarea también sencilla, pero que sirve para fijar este tipo de expresiones con nombres geográficos.

6.2

También aportamos vocabulario referente a las principales partes de una ciudad griega, con el que seguimos introduciendo expresiones locativas de uso frecuente (ἐγγύς, πόρρω), que pueden funcionar como adverbios o como preposiciones “impropias” seguidas de genitivo. Después de leer y comprender el texto con el soporte de la imagen, establecemos una conversación con la que practicamos tanto el nuevo vocabulario como el uso del verbo ἀπέχει, ἐγγύς, πόρρω y ἀπό con genitivo.

6.3

Y practicamos la diferenciación entre la expresión del lugar en dónde (ἐν + dativo) y la del lugar de dónde (ἀπό / ἐκ + genitivo).

6.4

A continuación, hacemos un ejercicio de completar huecos con tres palabras muy significativas que hemos estudiado (ἀπέχει, ἐγγύς, πόρρω) y repasamos el léxico de la ciudad colocando cada vocablo en negrita en el lugar de la imagen que les corresponde. La realización de este ejercicio supone no sólo la comprensión del texto, sino también la interpretación del contexto comunicativo y gramatical.

6.5

Para completar la adquisición de estas destrezas y contenidos léxicos y gramaticales, los alumnos pueden redactar un texto descriptivo sobre su barrio o ciudad utilizando lo aprendido en el tema, siempre de una manera sencilla y clara y limitándose al vocabulario de que disponen, aunque también podemos añadir nuevo vocabulario pertinente.

 

ὁ οἶκός μου

Nos disponemos a describir los miembros principales de la familia y a expresar las relaciones familiares, una oportunidad excelente para introducir el caso genitivo. En una primera aproximación, trabajamos un texto que describe la imagen que nos sirve de apoyo y realizamos una lectura comprensiva:

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Los alumnos detectan el cambio del artícul y de las desinencias, sin necesidad de explicitar ni hacer referencia a conceptos gramaticales (como, por ejemplo, complemento del nombre). Sólo a posteriori explicamos la función del genitivo y prestamos atención al cambio del artículo y de las terminaciones de los sustantivos que aparecen al lado de la imagen.

A continuación, un sencillo ejercicio nos sirve para poner por escrito y asimilar de una manera activa estos nuevos contenidos morfológicos, sintácticos y léxicos, al tiempo que desarrollamos destrezas de comprensión lectora:

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Seguimos practicando con un ejercicio en el que los alumnos deben completar las terminaciones de los nombres propios con las desinencias de genitivo, como último paso para la asimilación del uso de este caso gramatical.

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La experiencia nos muestra que la realización de los ejercicios es mucho más productiva cuando se hace bajo la supervisión y corrección in situ por parte del profesor, con una atención individualizada mientras se trabajan, y no solamente a posteriori en la pizarra. De esta manera, los alumnos realizan una revisión constante de sus prácticas que les permite autocorregirse de manera inmediata y efectiva.

Como actividad de refuerzo, sería interesante que los alumnos elaboraran un pequeño texto describiendo una familia griega siguiendo el ejemplo de lo que hemos visto en clase. Esta tarea creativa ayuda a fijar los contenidos gramaticales aprendidos en un contexto preciso.

Y, por último, una dinámica para practicar de manera oral el uso del genitivo podría ser hablar de las relaciones familiares entre los dioses griegos. Para ello hemos elaborado un texto sencillo con apoyo iconográfico y, después de trabajarlo, ponemos en práctica una dinámica del tipo “¿Quién es quién?” para que los alumnos hablen en griego utilizando estos últimos conocimientos adquiridos:

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Πόσα ἔτη γέγονας;

Una información importante en la comunicación personal es la expresión de la edad. Presentamos los números en griego de uno al veinte y un sencillo diálogo para que los alumnos lo practiquen:

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Podría parecer que la dificultad gramatical de este diálogo es excesiva a todas luces: ἔτη, γέγονας, εἰμι γεγονυῖα, εἰμι γεγονώς son expresiones de gran complejidad gramatical, pero no es necesario que en este nivel de aprendizaje se planteen esas cuestiones. Basta con que los alumnos interioricen las expresiones y las utilicen de forma coherente en la conversación. Más adelante, cuando sea necesario explicar los neutros en silbante de la tercera declinación (como ἔτος) o el perfecto “irregular” γέγονα, podrán recordar esas palabras en su contexto comunicativo y las vincularán de forma natural al paradigma gramatical que les corresponde.

En cualquier caso, existen otras maneras de expresar la edad en griego clásico, como εἰμι + genitivo (Πόσων ἔτων εἶ; εἰμι ἑπτακαίδεκα ἔτων), que se pueden trabajar en esta actividad.

 

El aprendizaje de los números es sencillo y agradecido, porque se presta a acercamientos etimológicos, prácticos, lúdicos, etc. Por otra parte, no consideramos que sea el momento de explicar los paradigmas de los cuatro primeros ordinales (εἷς, μία ἕν; δύο; τρεῖς, τρία; τέτταρες, τέτταρα), puesto que su uso en neutro ya abarca diferentes contextos de uso.

Para practicar los números y al mismo tiempo ir afianzando la escritura y la comprensión lectora, proponemos la realización de ejercicios como los siguientes:

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También practicamos a la vez, de manera escrita y oral, la expresión de la edad. Trabajamos por parejas y, alternativamente, una de las partes hace la pregunta y la otra la contesta; a continuación lo escriben.

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Es importante en este tipo de prácticas que el profesor supervise de cerca la elaboración de textos orales y escritos y acompañe directamente a los alumnos en el proceso de revisión, de manera que la “corrección del ejercicio” al final por parte del profesor para toda la clase sea un mero recordatorio de lo que han trabajado y aprendido.

 

εἴπετέ μοι

Continuamos nuestro periplo por la lengua griega aprendiendo las formas verbales en plural (primera y segunda persona) de los modelos que ya conocemos. Para ello empezamos practicando una conversación en la que utilizamos las mencionadas personas gramaticales:

Y asimilamos las formas verbales y pronombres personales de primera y segunda persona del plural con un diálogo que nos da pie a hablar de algunas diferencias entre la sociedad ateniense y la espartana en época clásica.

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No dejamos de insistir en la necesidad de practicar de forma tanto oral como escrita los contenidos gramaticales y el vocabulario que vamos aprendiendo. La creación de diálogos por parte de los alumnos es una manera muy eficiente de asimilarlos.

Y, aprovechando que hemos categorizado morfológicamente algunos elementos que los alumnos ya venían utilizando –en concreto la desinencia de segunda persona de plural de χαίρετε– y que esta forma coincide con la del imperativo, hacemos lo mismo con el imperativo singular –que también nos resulta familiar por la forma χαῖρε. Y a continuación extrapolamos lo aprendido a los verbos en -έω y lo practicamos:

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De igual forma introducimos algunas formas verbales que a los alumnos les resultarán anómalas, pero que por su frecuencia de uso consideramos que se han de conocer desde los primeros momentos. Nos referimos a imperativos de aoristo muy comunes que nos serán muy útiles también a la hora de interactuar oralmente en clase. Como de costumbre, la práctica oral y escrita, así como la repetición de ejemplos, hará que los alumnos se familiaricen con las diferentes formas.

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Como dinámica de corte más lúdico, podemos adaptar el conocido juego que en inglés suele denominarse Simon says, en su versión griega de “ὁ Φίλιππος λέγει”, para completar la asimilación de las formas de imperativo en sus distintas variantes. Y, como colofón, presentamos el paradigma de las formas verbales aprendidas hasta el momento para tener una visión estructurada y de conjunto:

Y para endulzar un poco la agresividad léxica de los imperativos, introducimos algunas expresiones de cortesía de uso más o menos frecuente (por favor, perdón, gracias) que también nos serán muy útiles en el devenir diario de las clases.

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Volvemos a insistir en un punto que a veces cuesta entender: no es necesario –al contrario, lo consideramos contraproducente– adelantar aspectos lingüísticos que poco o nada ayudaν en este estadio de aprendizaje. Hemos visto verbos en aoristo, formas temáticas y atemáticas e incluso perfectos en voz media (ἔρρωσο, ἔρρωσθε), entre otras cosas que en realidad, al aprenderlos como elementos léxicos y de comunicación, no necesitan de mayor explicación. Todas estas formas entran a formar parte del bagaje del alumno que recuperará cuando, en su momento, se den las circunstancias adecuadas.